Quiero empezar esta entrada con una oración a mi Dios, creador de mi universo:
Oh Lestat, tú que estas en todas partes,
adorado sea tu nombre,
danos hoy la sangre de cada noche,
perdona a los impuros que creen que los vampiros brillan,
no nos dejes caer en la mediocridad vampirica,
y libranos de la luz del día,
Amén.
Una vez invocado el santo poder protector de Lestat, me atrevo a continuar con la siguiente herejía.
Nosotros, los verdaderos conocedores del mundo vampirico, seguidores fieles de las santas escrituras de las Crónicas Vampiricas, hemos soportado en silencio las señales del apocalipsis: Meyer con sus malditos vampiros brillantes como campanitas, su romanticismo y "vegetarianismo". Aguantamos la decadencia de nuestras más adoradas y malevolas criaturas - los vampiros - que esta serie de libros, que parecieran haber sido escritos por una tonta adolescente de 13 años, degradan de la forma más patetica las creencias de lo sobrenatural, especificamente lo vampirico.
Pero no es sobre
Se trata de una nueva serie de vampiros adolescentes llamada
Según la sabiduría de Wikipedia:
Es una serie de televisión, israelí de drama sobrenatural. En la cuál se cuenta la historia de Ella, una chica de 15 años, bastante callada quién se siente feliz al aislarse del resto de las personas que la rodean. Muy querida por su familia, tiene como único amigo a Omer, un chico muy parecido a ella. Siempre se ha considerado distinta a los demás y se sentía extraña en el mundo terrenal, aunque nunca comprendió porqué, ella tendrá que escoger entre su amigo humano Omer o su amor vampiro Leo.
Nótese la insólita casualidad en los nombres de la protagonista: Ella - Bella. Además del hecho que la trama es casi identica a Vampire Knight, donde la protagonista -en este caso llamada Yuki- tiene un único amigo llamado Zero (que se convierte en vampiro también, ¡que desgracia!), y su amor vampiro Kaname.
Pero mi sistema nervioso no puede soportarlo más, y he de detenerme aquí, o colapsaré en pus. A los verdaderos seguidores de lo vampírico, ¡les deseo mucha suerte! La necesitarán para mantenerse cuerdos después de estar expuestos a tanta mierda.
Y así pues me despido no sin antes elevar una súplica a nuestro Dios:
¡Oh Lestat, sálvanos de lo que se avecina!
junio 07, 2010,